El fuego de mis ojos no alcanza
Para traerle claridad a mi vida
Mas bien penumbra
Ya tanteo para todo
Y cierro los ojos para pensar
Con el gustito de las belas que se acaban de apagar
El fuego de mis ojos existe
Y por suerte me quema la cabeza
Toda por dentro, ahuecandola
Me deja el craneo crujiente
Y rico como un pan frances dorado
Crujiendo en ideas fugaces
Como esos fuegos telúricos que no se apagan nunca
Y se vuelven puertas al infierno